Una multitud colmó el predio para compartir la última noche de una celebración cargada de emoción, encuentro y orgullo comunitario, con familias, jóvenes y visitantes que llegaron desde distintos puntos del distrito, la región y el país.
La Fiesta Nacional del Girasol tuvo un cierre inolvidable. En la última noche, más de 25 mil personas colmaron el predio y le pusieron un marco imponente a una jornada festiva, marcada por la emoción, la música y la participación masiva de la comunidad, con presencia de vecinos del partido, de las localidades rurales y de visitantes llegados desde distintos puntos de la región y del país.
Con espectáculos y shows de primer nivel, gratuitos y abiertos para todos, el evento volvió a dejar en claro una definición de política pública: fortalecer el acceso a la cultura, promover el encuentro colectivo y asegurar que cada vecino y vecina, viva donde viva, sea parte de una celebración pensada para todos.
La participación de instituciones, emprendedores, artesanos y comunidades rurales reafirmó el carácter inclusivo de la fiesta, consolidándola como un espacio de integración, identidad y orgullo para todo el pueblo casarense.
En ese marco, la Fiesta Nacional del Girasol volvió a afirmarse como el gran punto de encuentro de todos los casarenses, un espacio compartido que convoca, une y fortalece el sentido de pertenencia, reflejando una comunidad que se reconoce en lo colectivo y celebra su identidad propia.
