La confianza de los consumidores volvió a deteriorarse en abril y profundizó la tendencia negativa de los últimos meses. El índice que elabora el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella registró una caída de 5,7% respecto de marzo, tras retrocesos de 5,3% y 4,7% en los meses previos. De esta manera, el indicador acumuló también cinco bajas consecutivas en la comparación interanual.
El relevamiento, realizado por Poliarquía Consultores entre el 6 y el 17 de abril en 40 grandes centros urbanos, ubicó al índice en 39,64 puntos, el nivel más bajo desde julio de 2024. A nivel regional, el Interior volvió a mostrar el mayor nivel de confianza (45,35 puntos), mientras que el Gran Buenos Aires registró el menor (36,82) y la Ciudad de Buenos Aires quedó en 38,1. La caída más fuerte se observó en el Interior (-10,57%), seguida por CABA (-6,69%) y el GBA (-1,53%).
El informe también evidenció una fuerte disparidad según ingresos. La baja fue más pronunciada entre los hogares de menores recursos (-12,6%), donde el índice se ubicó en 35,5 puntos, mientras que en los sectores de mayores ingresos la contracción fue más moderada (-1,8%, hasta 42,57 unidades). Esta diferencia refleja el impacto desigual de la inflación —que en marzo fue de 3,4%— y de los aumentos en tarifas y servicios sobre el consumo cotidiano.
En paralelo, los componentes del índice mostraron retrocesos generalizados. La percepción sobre la situación personal cayó 4%, la evaluación de la economía general bajó 4,3% y las expectativas de compra de bienes durables se desplomaron 9,51%, afectadas por condiciones crediticias más estrictas y el aumento de la mora. Este deterioro se dio en un contexto en el que el Gobierno reafirmó su programa económico y proyectó mejoras a futuro, aunque esas expectativas no se trasladaron al ánimo de los consumidores.
Balance de la gestión Milei
Tras tres caídas consecutivas, el índice prácticamente volvió al nivel de inicio del actual gobierno: 39,81 puntos en diciembre de 2023, lo que implica una variación marginal negativa. Según el informe, la sociedad dejó de percibir mejoras en su situación, con un deterioro tanto en las condiciones presentes como en las expectativas.
Desde el pico de enero de 2025 (47,38 puntos), la confianza acumula una baja de 16,3%, aunque todavía se mantiene por encima del piso registrado en enero de 2024. (El Economista)

